jueves, 29 de enero de 2026

Mis dudas sobre cómo amenizar una sesión de formación sobre "Empleo Público"

     El 7 de enero ya hablé de lo afortunado que soy por mi situación personal y familiar y por la suerte de haber conseguido un trabajo a mi edad aunque fuera por sustitución durante un mes y cinco días.

     Las buenas sensaciones siguen manifestándose pues sólo he estado una semana desempleado y además he regresado al ámbito de trabajo en el que se me dio la oportunidad hace cerca de un año de reencontrarme con el mercado laboral tras una sequía que iba camino de un lustro vacío y desesperanzador.

     En esta nueva etapa en el sector de la integración social, no solo se me pide generar contenidos para cursos de formación laboral e impartirlos, sino que debo cumplir una serie de compromisos que ayuden a que los nuevos proyectos de inserción laboral de personas vulnerables tengan éxito.

     El lunes 2 de febrero de 2026 explicaré a un grupo de usuarios jóvenes de entre 18 y 29 años un módulo sobre "Empleo público" apoyándome en una presentación de Canvas que confeccioné en mi anterior etapa como orientador-formador.

      Mis dudas vienen provocadas no tanto por el miedo a no saber exponer con fluidez y soltura el contenido de dicha materia como por el temor a hacer pesada y aburrida la sesión del esperado lunes... No pretendo llevar aprendida de memoria la exposición pues realmente no es necesario: una presentación adecuadamente estructurada y desarrollada con imágenes sencillas y textos breves, pero expresivos y claros,  es suficiente para acometer la tarea como formador durante unas tres horas incluyendo un descanso de treinta minutos.

      Sin embargo, hay que dar un paso más que haga factible el aprendizaje por parte de quienes vendrán a escucharme: hacer ameno e interesante el curso...captar la atención de las personas presentes... En definitiva, facilitar que se impliquen.

       No está mal el diseño del archivo de Canvas generado hace unos 10 meses, pero aún me veo en la tesitura de añadirle algunos vídeos más profesionales y pedagógicos que los que hasta ahora he encontrado en internet, principalmente en YouTube.

       Pero por otro lado, pienso que no todo debe apoyarse en diapositivas o vídeos que exhiban el papel de actores o profesionales de la publicidad como responsables de la formación online traída a un escenario típicamente presencial... 

       En efecto, me gustaría convertirme en protagonista ameno y divertido del foro formativo en algunas de mis exposiciones y quizá la primera piedra de toque pueda constituirla la idea que vengo barruntando desde hace un par de días: aprovechar mi anterior experiencia laboral como Personal de Limpieza y Alojamiento con el fin de transmitir a los usuarios de la formación presencial la conveniencia de solicitar la inscripción en una bolsa de empleo público como personas aptas para el puesto de trabajo ofertado y disponibles en caso de ser llamadas por agentes de empleo de la citada bolsa.

       Además, no tiene por qué girar todo en torno al ansia buscadora del empleo perfecto, sino que haciendo una breve referencia a la función desempeñada principalmente como limpiador en una residencia de mayores, por muy básica que hubiera resultado aquella, la conversación puede resultar atractiva para los presentes si además se les ofrece algún detalle de las tareas y se les permite tomar conciencia de que cualquiera puede llegar a trabajar en lo que sea por mucha o por muy poca formación que se tenga.

       Hay que añadir que el hecho de haber accedido, aunque por breve tiempo, a una entidad pública como es la Junta de Andalucía es un "pelotazo" como llegó a confesarme la gobernanta que contactó conmigo antes de iniciar mi contrato, ya que es una forma de encarrilar una serie de oportunidades de trabajo en ese sector. Y no solo eso, pues también puede suponer conectar con otros grupos distintos y hasta mejor remunerados dentro de la misma administración pública gracias a la consecución de puntos por estas experiencias laborales y a la actualización del historial laboral que uno va logrando enriquecer.


miércoles, 7 de enero de 2026

El Gordo

 Ayer llegué a casa más temprano de lo habitual  pese a que salí un pelín tarde...

Almorcé y me dieron mis regalos de RRMM...

Impresionantes...

Casi me emociono...

Mejor dicho: me emocioné...

...Pero no lloré...

Siento no merecer esto...

...No creo en los RRMM...

...No creo en los merecimientos...

Creo en la obligación de que todo el mundo debe tener sus necesidades cubiertas y no sólo la de alimentarse.

Pero yo recibo mucho más de lo que merezco.

... Y, además de todo lo recibido por parte de mi familia en forma de regalos materiales, obtengo su compañía, su presencia, su insustituible existencia pues son lo mejor que me ha pasado: mi mujer y mis hijos.

Y aquí no termina mi suerte pues me ha caído el gordo en forma de trabajo...

Y sí: es una gran fortuna el hecho de que alguien como yo, cercano a cumplir 59 años, haya conseguido trabajo con un contrato de un mes y cinco días recogiendo colillas, limpiando aseos, haciendo camas o sirviendo comidas en una residencia de personas mayores y vulnerables.

Rutina y mal humor

     Terco por cansancio o confusión...o subestimación

   (Texto que quedó pendiente de completar y confirmar el 4 de julio de 2025)

     Resulta sencillo apostar por el desenfado y la aceptación de cualquier circunstancia poco gravosa por mucho que tenga de rutinaria y cargante... Poner una lavadora, preparar los ingredientes necesarios para cocinar la comida del día con todo el proceso que ello conlleva (programar el menú, ir a comprar lo necesario, llevarlo a casa y terminar elaborando los platos pensados sin olvidar el consabido deber de recoger los restos sobrantes con el fin de dejar despejada la cocina), planchar, barrer, ordenar, sacar a Yako, etc....

    Pero añadamos a toda esta sucesión de actos domésticos en pro del orden y bienestar del hogar que el calor arrima un efecto tan plomizo y agobiante que nos hace percibir cualquier paso a acometer con una indeseable sensación de pereza que empobrece tontamente nuestro ánimo...