miércoles, 12 de marzo de 2025

Surge un nuevo trabajo

    Hasta hace una doce horas me sentía lleno de ilusión y satisfacción por comenzar una nueva etapa laboral en mi vida. 

    Tras varias reuniones con el responsable de una empresa de economía social y otras personas, se llegó a la conclusión de que mi actividad en esta organización estaría relacionada con la formacion y la docencia.

    Es una empresa orientada a los cuidados de personas y uno de sus objetivos es el de la orientación de personas en riesgo de exclusión social. Aquí es donde entra mi participación personal como trabajador de "SURGE", federación de asociaciones andaluzas cuyo cometido fundamental es ayudar a personas procedentes de zonas desfavorecidas a tener acceso a la igualdad de derechos y al bienestar social.

    Sin duda es una motivación especial participar en un proyecto como éste ya que se trata de ayudar a otras personas a obtener formación y posibilidades de acceso al mundo laboral y a otras ventajas de vivir en sociedad.

    Me asombraba de la tranquilidad con que me estaba tomando el anuncio de esta bonita noticia y ha sido en la tarde de ayer cuando he empezado a sentir cierto desasosiego conforme notaba que se aproximaba la natural cuenta atrás encaminada a enfrentarme a un olvidado ritmo de vida donde los horarios, las obligaciones, las responsabilidades, las implicaciones y la ubicación en espacios distintos a mi parcela habitual de acción van a iniciar su presencia hoy mismo.

   En pocas palabras, voy a salir de mi zona de confort... Sí, porque es cierto que llevo varios años sin trabajar, pero esa inactividad laboral me ha llevado a ejerecer tareas rutinarias tendentes a cubrir necesidades familiares e incluso personales. La falta del contacto con las experiencias laborales y personas que intervienen en las mismas me han hecho sentir ciertos momentos de desarraigo y desconexión con el mundo, pero lejos de convertir esto en una causa deprimente he tratado de exprimir lo positivo de organizar mi tiempo libremente y de un modo útil para mi familia y para mí mismo: música, gimnasio, cuidado de mi perro Yako, tareas domésticas, apoyo a mis suegros...

   Es un reto bonito y al mismo tiempo inquietante. Se trata de interactuar con personas nuevas y con ciertas necesidades y mis dudas están latentes pues es algo nuevo y no me queda otra que concienciarme y aprender desde la humildad, el esfuerzo y la ilusión.

   

jueves, 6 de marzo de 2025

Smule y "la pata de un grillo"

   Llegando a las proximidades lluviosas de la primavera sevillana, sigo experimentando mis madrugones vitalistas, a veces a costa del espabilamiento de mi perro Yako e incluso del de mi mujer, quien en esta última ocasión (hace justo un día) me ha pedido que por su salud física y mental no salga tan temprano de casa y me quede en la misma aunque sea leyendo o escuchando música con los auriculares...

   La verdad es que había cogido una aparentemente saludable rutina, pero ésta era demasiado individual... Sobre las 5 de la mañana, empiezo a despertarme de un modo defintivo y casi ilusionante pues en mi cabeza pululan energías encaminadas a dar forma musical a mi voz a través de esa aplicación o app que tengo instalada en el móvil y que responde al nombre de "Smule"... Normalmente tengo guardada una batería de colaboraciones abiertas por otras personas ("open collab") a las que, sin que ellas lo sepan de antemano, pienso unirme en cuanto disfrute de una mínima posibilidad. 

   Smule es una plataforma de internet donde muchos locos apasionados de la música descargamos nuestras humildes interpretaciones vocales a modo de karaoke materializándolas normalmente en duetos aunque podemos participar también, cuando nos apetezca y se dé el caso, en canciones grupales o hacer todo lo contario: cantar solos.

   De cualquier manera, hallamos regocijo, relajación y satisfacción al enfrentarnos a un panel inundado de letras con un fondo instrumental y con un resultado dispar según quien ejecute la interpretación vocal... ¡Vamos!, que somos cientos y cientos de almas con muy diversas tesituras y texturas de voz y con muy diferentes oídos musicales, por lo que hay de todo... Pero que da igual, de verdad... Se trata de disfrutar y de respetarnos... Y además libremente... Aquí no hay que demostrar nada... Realmente, podemos cumplir esa máxima típicamente asociada al deporte de que "lo importante es participar...". Y yo añadiría: "¡...y disfrutar!".

    Ayer por la mañana recuperé el contacto con una antigua compañera de Centro de Seguros y Servicios, de EL CORTE INGLÉS. Esther me llamó por teléfono y me dio una descomunal noticia: le habían quitado un pecho por cáncer y se hallaba de baja... Parecía casi mentira pues Esther conserva su voz joven, positiva y entusiasta con la que, siendo prácticamente una chiquilla, me despedía cantando cuando llegaba mi hora de salida de la delegación de E.C.I.-Nervión y yo creo que ante la presencia consciente de otras compañeras e incluso clientes. Era uno de los momentos más simpáticos que recuerdo y que siempre le agradeceré: 

        🎤🎸"Nananananananananaaa... Naná.... Nananananananananaaa... Naná....

          Franchu, vete ya... Franchu, vete ya... Franchu, vete yaaaaa..." 🎤🎸

    ...entonando esta retahíla con la melodía de un conocido himno asociado a alguna guerra civil inglesa.

    

   O bien:

        🎤🎸"Franchu, Franchu... El ositoooo..."🎤🎸

    ....remedando la sintonía de una antigua serie de dibujos animados llamada "El bosque de Tallac", donde el protagonista masculino era un pequeño oso, "Jackie", y no "Franchu" 😂😂😂😂


    La conversación telefónica duró una hora y nueve minutos... Se hizo corta... Da gusto hablar con personas como Esther... No falta la sonrisa, no falta la carcajada, no falta la satisfacción por desenterrar agradables recuerdos compartidos con otras personas a las que también conocíamos...

     Después Esther tenía cita con su cirujana... Querida Esther, te deseo lo mejor.

     Luego se sucedió una suerte de tareas que con todo tipo de recursos cotidianos desempeño sin excesivos agobios pero también sin apenas parar...hasta llegar la hora del ensayo que normalmente celebro cada miércoles con Los Boomers... Tenemos además una actuación el próximo 12 de abril y llevamos justo un año sin tocar en directo... No hay problema pues estamos trabajando un buen listado de canciones cada semana. 

    En esta ocasión me ha recogido Juan Luis, muestro cantante... Hemos repasado algunos temas e incluso nos hemos permitido hacer alguna variación instrumental como en la intro de "Héroe de Leyenda", del mítico grupo aragonés Héroes del Silencio.

   Todo ha sido un poco acelerado para mi gusto... Despierto desde las 5 de la mañana, habiendo ido al gimnasio dos horas más tarde tras haber cantado en el coche rodeado del silencio de la madrugada y acompañado de Yako que se quedó tumbado a mi vera, sin parar de acometer tareas y sin descansar al mediodia pues además hemos tenido que llevar al taller el viejo Tiguan...

   Juan Luis me dejó en casa sobre las 21:30 y, justo antes de salir del mismo, escucho como el conductor de un coche, cuya presencia no había advertido, nos pita al advertir que habíamos parado justo delante de él... Me bajo y antes de recoger mi bajo eléctrico del asiento trasero le hago un gesto con mi mano derecha a modo de disculpa... Me despido de mi amigo, pero me quedo parado mirando al impaciente conductor invitándole a que proceda a reanudar su marcha...

   Y sorpresivamente escucho una desagradable alocución procedente de una voz femenina: "¡Vete a tomar por culo!"... Y  más sorprendente fue mi reacción: "Vete tú, gilipollas". 

    Me extrañó oír esa voz femenina pues no me pareció ver al conductor anterior acompañado por alguna persona en el interior del coche que conducía... 

   Unos segundos más tarde, un grupo de dos chavales y una chica se aproximaron charlando entre risas, de lo que deduje de donde provenía aquel exabrupto relacionado con el ano y demostrándome claramente que me equivoqué teniendo la iracunda reacción que tuve...

   Hay que descansar más... Es necesario controlar mejor las situaciones... Hay que ver todo con tranquilidad... Sin duda.

   





domingo, 20 de octubre de 2024

Nueva época en edad tardía

    Nunca es tarde incluso para encontrar trabajo a los 57 años... Quizás el problema no sea tanto la edad como la inactividad en los últimos cuatro años... Inactividad en cuanto ausencia de una relación laboral con alguna empresa.

    

    Pero la necesidad está ahí... No hay problema con la comida ni con la vivienda... Pero no hay contrato, no hay ingresos, no hay cotización...


     7 de noviembre... Puede ser una fecha clave: entrevista para 12 puestos de dependiente de tienda entre 36 candidatos.


      

jueves, 29 de agosto de 2024

Talibán de la música

     Son las 5:39 de la madrugada y llevo despierto desde las 4:26...sin obligación alguna, pero sí tal vez por accidente y por necesidad...

    Ayer comentaba con una amiga que, cuando tenía 20 años y me encontraba conversando con dos personas interesadas en que tocase con mi grupo en el salón de actos de una facultad universitaria de Sevilla, hice un comentario irrespetuoso hacia un grupo madrileño por el que nunca he sentido simpatía. La reacción de las otras dos personas que apenas me conocían fue más bien de asombro aunque no emitieron reproche alguno ni trataron de defender las bondades de la agrupación atacada verbalmente por un servidor.

    Y también le decía a esta amiga que mi mujer siempre me ha echado en cara lo intolerante que he sido con el grupo defenestrado por mí.

    Sigo sintiendo una nula inclinación por ensalzar las virtudes del grupo que arrasó en los '80 y en los '90, pero quería decir a mi amiga que cometí el error durante años de menospreciar altivamente a un grupo que en su contexto musical y para su masiva y encantada audiencia (entre la que se encuentra mi mujer) tuvo el mérito de encandilar a muchas personas. Además he de reconocer que reunían calidad y tal vez incluso hasta talento (je, je, je, je...). En definitiva, la vida es cuestión de gustos y que no deberíamos ofender con una frase inoportuna los sentimientos de otros. 

   Y conté esta historia a mi amiga porque creo que de forma inconsciente pude haberla decepcionado con mi opinión sobre una interpretación suya en una canción pues le hice ver que estaba bonito el dueto con otro buen cantante y que ella cantó bastante bien, pero que me gustan más otras intervenciones en duetos a los que se había incorporado con anterioridad o en colaboraciones que ella misma había abierto. A mi juicio cantó impecablemnte la segunda parte de una cancion de Michael Franks llamada "You were meant for me" pues es una vocalista a la que admiro no sólo de corazón, sino que objetivamente pienso que reúne calidad, talento, buen gusto y responsabilidad ya que es dolorosamente perfeccionista y generosa en sus esfuerzos por hacer bien su trabajo o configurar su obra. 

    Ella respondió algo así como "Sé lo que me quieres decir... Dentro de un estilo que no me gusta mucho, está bien ejecutado".

   Y todo pareció llevarse por una senda pacífica y serena incluso mostrándose matices, diferencias o discrepancias, pero a mí me quedó el regusto algo agrio de haber enfriado con mi apreciación el buen ánimo que esta cantante portaba pues se sentía orgullosa de su ejecución y probablemente habría agradecido un apoyo más caluroso o cordial.


viernes, 5 de julio de 2024

Cabreos estúpidos de un servidor

    No es que haya dejado de interesar o importar  a todo el mundo (...que se me perdone este lacerante alarde de egocentrismo...)... Pero la inercia de mis propios acontecimientos y actitudes han generado distancia, frialdad, desapego, desubicación.

    Hago acopio de retrospectivas y me avergüenza rememorar reacciones mías ante actitudes desconcertantes, contrarias o discrepantes... Por ofensivas que fueran algunas, no debería haberme sentido tocado, herido o provocado por ellas. Di poder a errores ajenos y convertí en exabrupto emocional mi respuesta justiciera.

   Ejemplos tengo a patadas... Un recuerdo lejano es el vivido en una residencia de estudiantes donde la convivencia resultaba difícil al arremolinarnos 16 almas ávidas de labrarse un futuro a través de nuestras carreras universitarias y en la que yo cumplía un papel de mediador para encontrar cierto equilibrio y respeto entre todos. Sin embargo, en mi afán de hacer valer el cumplimiento de ciertas reglas que obligasen a mantener el silencio en horas de obligado estudio o descanso, llamé imbécil a un compañero. Su reacción llena de dignidad fue echarme en cara mi insulto y, tras cierto forcejeo verbal, decidí acercarme a su lugar de estudio, tenderle la mano, perdirle perdón y admitir que el único imbécil fui yo por llamarle así.

    En 2015, tras ganar nuevamente las elecciones andaluzas el partido que tantos años llevaba gobernando, la madre de un compañero de uno de mis hijos insultó a los andaluces por volver a votar al aludido partido. Yo llevaba años soportando los despotricamientos de esta mujer en forma de ataques xenófobos, racistas, homófobos a otras personas, incluso menores de edad... pero siempre fui cobarde o excesivamente prudente... Jamás la puse en su sitio o la hice entrar en razón. Y fue ese día posterior a la victoria de su enemigo político cuando me dio por reprocharme su falta de respeto hacia quienes no piensan como ella. Rápidamente me identificó como un partidario del partido que ella deploraba, pero le tuve que aclarar que yo nunca había votado a ese partido, ni siquiera en esas últimas elecciones. Sin embargo, sí que conocía a buenas personas que habían ejercido su voto de forma libre y respetable en favor del mismo... Las consecuencias de aquel enfrentamiento fue una inquina de esta señora hacia mí que sea olía a leguas. No puedo pretender ser amigo de todo el mundo, pero tampoco me hace feliz que me detesten.

    En 2022, un amigo perruno 21 años mayor que yo me llamó terrorista por darle mi opinión sobre la pena de muerte y decirle que no la admito tanto si se pretendiera aplicar a un etarra como a un nazi. Al confesarme él que estaba a favor de la pena de muerte contra etarras, le hice ver que entonces él mismo debería justificar el mismo castigo para un guardia civil que asesinó a una mujer por racismo. Al ver que su respuesta fue negativa, le respondí que tanto un acto como otro son terrorismo. Tras percibir su reacción como ofensiva al lanzarme el citado insulto, no tuve otra respuesta que afearle su falta de respeto. Consecuencias: silencio, desánimo, distanciamiento que duró meses... Pero por fortuna, el tiempo en este caso curó nuestras sensibilidades enfrentadas y recuperamos nuestra cordial relación.

    Ayer, 4 de julio de 2024, tras levantarme temprano para estudiar un poco las oposiciones  y sacar a pasear a Yako, tenía mi programa de comida y de lavadora y pretendía hallar hueco para mi rutinaria y poco alentadora visita al gimnasio. Pero una pragmática visita de mi mujer al mercado de abastos de Las Palmeritas, tras acudir a entregar unas pruebas en el centro de salud, supuso que trajera un buen surtido de pescado fresco: atún rojo, chipirones y boquerones. Debería alegrarme, ¿verdad? Pues no. Congelé el atún por un lado y los chipirones por otro. Pero el kilo de boquerones no me parecía susceptible de correr la misma suerte que sus compañeros de la cesta de la compra ya que estaban enteros. Es decir, me decidí a limpiarlos con el tiempo y dedicación que ello supone... No lo puedo evitar: me da mucho coraje limpiar pescado, no porque me dé asco, sino porque se pierde mucho tiempo cortando cabezas, colas, destripando... Y qué decir en el caso de los boquerones. Pero... ¿Qué pretendo si soy amo de casa y se supone que debo mantener el equilibrio alimentario en mi hogar para mi familia? ... Me puse tenso con Macarena... Ella lógicamente lo notó... Está hasta arriba de obligaciones profesionales más las que asume como personales y familiares (su padre, su madre, el trabajo o la educación y formación de nuestros hijos...). Y encima tiene que enfrentarse a los momentos de displicencia de su marido... Decidí terminar mi faena, dejar preparado el almuerzo para mi mujer y mis hijos (gazpacho y pescado al horno) y hacer mi ruta por el gimnasio en una hora de fuerte calor (más de 40°)... Pero necesitaba despejarme ¿por tan poco?... Sí, lo necesitaba. Almorcé sobre las 17:00 y no noté atisbo de mejoría en el ambiente respirable doméstico el resto del día. Todo por la forma en que me tomo a veces las cosas y las tóxicas sinergias que ellos genera. Ese vaso de agua que me parece una playa con fuerte oleaje algún día debería perder su condición asfixiante y ser aprovechado para tomar conciencia de lo afortunado que soy.

   Esta mañana acompañé a mi mujer hasta la puerta cuando se marchaba a trabajar y le di un abrazo...

sábado, 1 de junio de 2024

Tipo afortunado

    Me rodean personas que me quieren... Convivo con seres insustituibles... Crecí con padres que lloraban mis riesgos... Estudié junto a compañeros que me hicieron partícipe de sus vidas... Pertenecí a grupos donde mis notas musicales eran un componente vital para la ejecución del repertorio... Me acompaña en innumerables ratos de soledad mi fiel y angelical Yako, mi adorable perro...


    Pero nunca estoy plenamente feliz... Y llego a ser áspero y ausente...


    Muchos lo notarían en el pasado... Otros tantos lo siguen percibiendo... Y mi principal compañera me sigue sufriendo... 


     No sé ni preguntarme acerca de esta actitud desvaída y grosera... A nadie intereso... Ni a mí siquiera. 


    Pese a ello, soy un tipo afortunado.

sábado, 25 de mayo de 2024

Analítica y concienciación

   Es la primera vez que me detectan en los resultados de una analítica signos de que hay que estar alerta con el colesterol y el azúcar. No es algo especialmente preocupante, pero me hace tomar conciencia de que debo empezar a cuidarme y... a centrarme.

    Soy veterano en la vida, pero aún sigo sin ser experto. Tal vez taimado o resabiado, pero no tan maduro en la mejor acepción del término.

    No domino ningún arte y, cuando pensaba que estaba adquiriendo los suficientes galones de alguien que atesora cualidades para mostrar el mejor talante ante la dureza de cualesquiera circunstancias, noto cómo se tambalean mis escasas habilidades como individuo pacífico, comprensivo y empático.

   .....

    Hoy termino un día en el que he sacado a pasear sólo dos veces a mi precioso y afable perro... El último paseo en torno a las 23:30 se ha visto impregnado de un esperanzador frescor nocturno de mayo que me ha llevado a deambular gozosamente por un área reducida de mi barrio (El Plantinar), maravillándome por enésima vez de la bella estampa proyectada por la luz de las farolas sobre el acre albero y los serviciales setos que engalanan la calle Ulía. 

    Unos metros más allá de su encrucijada con Tibidabo, vuelvo a tomarme el pequeño placer de disfrutar del contraste que un peculiar foco escoltando un portal de Naranco esparce por ese rincón tranquilo de la humilde barriada y emprendo mi marcha junto a mi fiel Yako que desea seguir olfateando el asfaltado suelo que ahora descansa durante eternos minutos de tanto tráfico sufrido en este moribundo martes.

   Y de repente oímos un ruido parecido al que produce un balón medicinal golpeando un punto cercano al arriate del que emerge un naranjo. Pero no se trata de un esférico pesado, sino de una simple naranja que ha caído por el efecto gravitatorio auspiciado por su peso y la más que probable quebradiza salud de la rama que la apresaba tensamente... El ácido olor que escapaba de esa naranja recién suicidada invita a cerrar los ojos haciendo que uno se pueda recrear con ese aroma tan autóctono y familiarmente vivido en esta época del año.